Sura al-Mu’minun, 23:12-14

El nacimiento de un ser humano

En el Corán se mencionan muchos y diversos temas para invitar a la gente a la fe. Dios pone como evidencia para los hombres a veces los cielos, y otras los animales o las plantas.

En el Corán610–632
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En el Corán se mencionan muchos y diversos temas para invitar a la gente a la fe. Dios pone como evidencia para los hombres a veces los cielos, y otras los animales o las plantas. En muchos versículos se invita a los seres humanos a reflexionar sobre su propia creación. Se les recuerda cómo vinieron al mundo, a través de qué etapas han pasado y cuál es su esencia:

El nacimiento de un ser humano

نَحْنُ خَلَقْنَٰكُمْ فَلَوْلَا تُصَدِّقُونَ ۝٥٧ أَفَرَءَيْتُم مَّا تُمْنُونَ ۝٥٨ ءَأَنتُمْ تَخْلُقُونَهُۥٓ أَمْ نَحْنُ ٱلْخَٰلِقُونَ ۝٥٩

Nosotros os hemos creado. ¿Por qué pues no aceptáis la verdad? ¿Os habéis fijado en lo que eyaculáis? ¿Lo creáis vosotros o somos Nosotros los creadores?
Sura al-Waqi‘ah, 56:57-59

En muchos otros versículos se hace hincapié en el aspecto milagroso de la creación del hombre. Algunos ítems de la información contenida en esos versículos son tan detallados que es imposible que alguien que vivía en el siglo VII pudiera conocerlos. He aquí algunos:

1. El ser humano no es creado de la totalidad del semen sino de una muy pequeña porción de él (el espermatozoide).

2. Es el varón el que define el sexo de la criatura concebida.

3. El embrión humano se adhiere al útero de la madre como una sanguijuela.

4. El embrión se desarrolla en tres regiones oscuras en el útero.

Los ítems de información que se acaban de citar están muy por encima del nivel de conocimientos y comprensión de la gente que vivía en la época de la revelación del Corán. Han sido verificados por la ciencia del siglo XX y solamente gracias a la tecnología disponible en esta época.

Analicémoslos ahora uno por uno.

Una gota de semen

Los espermatozoides emprenden un viaje en el cuerpo de la madre hasta alcanzar el óvulo. Solamente un millar de los 250 millones de espermatozoides eyaculados consiguen alcanzar el óvulo. Al final de esta carrera de pocos minutos, el óvulo, cuyo tamaño es de la mitad de un grano de sal, permitirá que ingrese en él sólo uno de los espermatozoides. Es decir que la creación del hombre no se produce de la totalidad del semen sino sólo de una parte ínfima del mismo. Esto es descrito en la Sura Al-Qiyamah como sigue:

أَيَحْسَبُ ٱلْإِنسَٰنُ أَن يُتْرَكَ سُدًى ۝٣٦ أَلَمْ يَكُ نُطْفَةًۭ مِّن مَّنِىٍّۢ يُمْنَىٰ ۝٣٧

¿Supone el hombre que no van a ocuparse de él? ¿No fue él acaso una gota de esperma eyaculada?
Sura al-Qiyamah, 75:36-37

Como vemos el Corán nos informa que el hombre se forma no de la totalidad del semen sino sólo de una pequeña parte de él. El particular énfasis en esta afirmación, anunciando un hecho que recién ha descubierto la ciencia moderna, pone en evidencia que se trata de la Palabra de Dios.

El semen como mezcla de distintos componentes

El líquido que llamamos semen y que contiene a los espermatozoides no está compuesto únicamente por éstos. El fluido seminal es un conjunto de substancias secretadas a través de los testículos, las vesículas seminales, la glándula prostática y las glándulas ligadas al tracto urinario. Un análisis detallado de ese fluido muestra que consta de gran cantidad de distintas substancias, como ácido cítrico, prostaglandina, flavina, ácido ascórbico, ergotioncina, colesterol, fosfolípidos, fibrinolisina, zinc, ácido fosfórico, hialuronidasa, y espermatozoides. Las mismas cumplen distintas funciones, algunas de las cuales son neutralizar la acidez a la entrada del útero, retener el azúcar necesario para proveer energía a los espermatozoides, y crear un entorno deslizable para el fácil movimiento de éstos.

Es por cierto notable que cuando se menciona al semen en el Corán, se haga referencia a este hecho, que recién fue descubierto por la ciencia moderna, definiéndolo como una mezcla de distintos ingredientes:

إِنَّا خَلَقْنَا ٱلْإِنسَٰنَ مِن نُّطْفَةٍ أَمْشَاجٍۢ نَّبْتَلِيهِ فَجَعَلْنَٰهُ سَمِيعًۢا بَصِيرًا ۝٢

Hemos creado al hombre de una gota mixturada para ponerle a prueba. Le hemos dado el oído y la vista
Sura al-Insan, 76:2

En otro versículo se hace nuevamente referencia al semen como una mixtura y se recalca el hecho de que el hombre es creado del “extracto” de esa mezcla:

ٱلَّذِىٓ أَحْسَنَ كُلَّ شَىْءٍ خَلَقَهُۥ ۖ وَبَدَأَ خَلْقَ ٱلْإِنسَٰنِ مِن طِينٍۢ ۝٧ ثُمَّ جَعَلَ نَسْلَهُۥ مِن سُلَٰلَةٍۢ مِّن مَّآءٍۢ مَّهِينٍۢ ۝٨

Aquél que ha creado todas las cosas de la mejor manera, inició la creación del hombre de arcilla; luego hizo a su progenie de un extracto [sulâla] de líquido insignificante
Sura as-Sajdah, 32:7-8

La palabra árabe sulâla , traducida como “extracto”, designa a la esencia o la mejor parte de una cosa. En cualquiera de sus implicaciones designa a “una parte del todo”. Esto muestra que el Corán es la Palabra de Dios que conoce la creación del hombre hasta en sus más mínimos detalles.

El sexo de la criatura concebida

Hasta hace muy poco se pensaba que el sexo de la criatura concebida era determinado por las células de la madre. O al menos se creía que era determinado en conjunto por las células tanto del padre como de la madre. No obstante en el Corán se nos da una información diferente, ya que allí se afirma que la masculinidad o feminidad es producida por “una gota de esperma que ha sido eyaculada”.

وَأَنَّهُۥ خَلَقَ ٱلزَّوْجَيْنِ ٱلذَّكَرَ وَٱلْأُنثَىٰ ۝٤٥ مِن نُّطْفَةٍ إِذَا تُمْنَىٰ ۝٤٦

El ha creado ambos sexos, varón y hembra, de una gota de esperma que ha sido eyaculada
Sura an-Najm, 53:45-46

La genética y la biología molecular, disciplinas en vías de desarrollo, han validado científicamente la exactitud de esta información suministrada por el Corán. Hoy se sabe que el sexo es determinado por las células espermáticas masculinas, y que las femeninas no juegan ningún rol en este proceso.

Los cromosomas son los principales elementos en la determinación del sexo. Dos de los 46 cromosomas que determinan la estructura de un ser humano están identificados como los referidos al sexo. Estos dos cromosomas son llamados “XY” en los varones y “XX” en las mujeres, porque la forma de los cromosomas semeja esas letras. El cromosoma Y contiene los genes que codifican la masculinidad, mientras que el X los que codifican la feminidad.

La formación de un nuevo ser humano comienza con la combinación cruzada de uno de estos cromosomas, que están presentes en pares en hombres y mujeres. En las mujeres, ambos componentes de la célula sexual, que se divide en dos durante la ovulación, llevan cromosomas X. La célula sexual de un varón, por el contrario, produce dos tipos diferentes de espermatozoides, uno que contiene cromosomas X y el otro cromosomas Y. Si un óvulo (cromosoma X) de la mujer se une con un espermatozoide que contiene un cromosoma X, entonces la criatura es de sexo femenino. Si se une con un espermatozoide que contiene un cromosoma Y, la criatura resultante es de sexo masculino.

En otras palabras, el sexo de la criatura está determinado por el tipo de espermatozoide (es decir, de cromosoma sexual) del varón que se une con el óvulo femenino.

Nada de esto se conocía hasta el descubrimiento de la genética en el siglo XX. De hecho, en muchas culturas, se creía que el sexo de la criatura engendrada era determinado por el cuerpo femenino. Y de ahí que las mujeres fueran censuradas cuando concebían niñas.

Sin embargo, catorce siglos antes de que se descubrieran los genes humanos, el Corán reveló información que rechazaba esta superstición indicando que el origen de la diferenciación sexual no residía en las mujeres sino en el semen proveniente de los hombres.

El ‘alaq se prende al útero

Si seguimos examinando los hechos que nos anuncia el Corán sobre la formación de los seres humanos, volvemos a encontrarnos con verdades científicas muy importantes.

Cuando el esperma se une con el óvulo se constituye la esencia del niño por nacer. Esta única célula, conocida como “cigoto” en biología, comenzará instantáneamente a reproducirse por división, y eventualmente se convertirá en un “trozo de carne” llamado embrión. Desde luego esto sólo pueden verlo los seres humanos con la ayuda de un microscopio.

El embrión, empero, no transcurre su período de desarrollo en el vacío. Se cuelga del útero como si fuera una raíz que está firmemente fijada a la tierra por sus zarcillos. A través de este contacto puede obtener las substancias esenciales para su desarrollo, del cuerpo de su madre.1

En este punto podemos hacer referencia a un significativo milagro científico revelado en el Corán. Cuando se refiere al desarrollo del embrión en el útero materno Dios utiliza en el Libro Sagrado la palabra ‘alaq .

ٱقْرَأْ بِٱسْمِ رَبِّكَ ٱلَّذِى خَلَقَ ۝١ خَلَقَ ٱلْإِنسَٰنَ مِنْ عَلَقٍ ۝٢ ٱقْرَأْ وَرَبُّكَ ٱلْأَكْرَمُ ۝٣

¡Recita en el Nombre de tu Señor que ha creado! Ha creado al hombre de un ‘ alaq . Recita que tu Señor es el Más Generoso
Sura al-‘Alaq, 96:1-3

El significado de la palabra ‘ alaq en árabe es “una cosa que cuelga de algún lugar”. La palabra se utiliza literalmente, en forma habitual, para describir a la sanguijuela que se cuelga del cuerpo para succionar sangre.

No caben dudas de que la utilización de un término tan adecuado para describir la situación del embrión durante su etapa de desarrollo en el útero materno, prueba una vez más que el Corán es la Palabra de Dios, el Señor de todos los mundos.

El revestimiento de los huesos con músculos

Otro aspecto importante de la información que brindan los versículos coránicos se refiere a las etapas en el desarrollo del ser humano en el útero materno. Se afirma en los versículos que primero se forman los huesos y que luego los músculos forman una envoltura alrededor de ellos.

ثُمَّ خَلَقْنَا ٱلنُّطْفَةَ عَلَقَةًۭ فَخَلَقْنَا ٱلْعَلَقَةَ مُضْغَةًۭ فَخَلَقْنَا ٱلْمُضْغَةَ عِظَٰمًۭا فَكَسَوْنَا ٱلْعِظَٰمَ لَحْمًۭا ثُمَّ أَنشَأْنَٰهُ خَلْقًا ءَاخَرَ ۚ فَتَبَارَكَ ٱللَّهُ أَحْسَنُ ٱلْخَٰلِقِينَ ۝١٤

Luego transformamos la gota (de semen) en un coágulo, del coágulo hicimos un trozo (de carne), del trozo formamos huesos y revestimos los huesos con carne; luego hicimos de él otra criatura. ¡Bendito sea Dios, el Mejor de los Creadores!
Sura al-Mu’minun, 23:14

La embriología es la ciencia que estudia el crecimiento del embrión en el útero materno. Hasta hace poco tiempo los embriólogos suponían que los huesos y los músculos en el embrión se desarrollaban al mismo tiempo. No obstante investigaciones microscópicas avanzadas, realizadas gracias a los nuevos progresos tecnológicos, han mostrado que lo revelado en el Libro es correcto al pie de la letra.

Estas observaciones a nivel microscópico evidenciaron que el desarrollo dentro del útero de la madre tiene lugar exactamente en la forma descripta en el versículo. Primero el tejido cartilaginoso del embrión se osifica. A continuación células musculares que son seleccionadas de entre el tejido que rodea a los huesos comienzan a desarrollarse y los recubren.

El nacimiento de un ser humano

La forma del esqueleto determina la apariencia general del embrión en la etapa (de formación de) los huesos durante la séptima semana. Los músculos no se desarrollan al mismo tiempo pero lo hacen rápidamente después. Se colocan alrededor de los huesos en todo el cuerpo y los “recubren”. Es así como adquieren sus aspectos y estructuras bien conocidos... La etapa en que los músculos recubren a los huesos ocurre en la octava semana2…

En resumen, las etapas de desarrollo del ser humano como se describen en el Corán armonizan totalmente con los descubrimientos de la embriología moderna.

Tres etapas de penumbra del bebé en el vientre

En el Corán se relata que el ser humano es creado en un proceso de tres etapas en el vientre de la madre.

خَلَقَكُم مِّن نَّفْسٍۢ وَٰحِدَةٍۢ ثُمَّ جَعَلَ مِنْهَا زَوْجَهَا وَأَنزَلَ لَكُم مِّنَ ٱلْأَنْعَٰمِ ثَمَٰنِيَةَ أَزْوَٰجٍۢ ۚ يَخْلُقُكُمْ فِى بُطُونِ أُمَّهَٰتِكُمْ خَلْقًۭا مِّنۢ بَعْدِ خَلْقٍۢ فِى ظُلُمَٰتٍۢ ثَلَٰثٍۢ ۚ ذَٰلِكُمُ ٱللَّهُ رَبُّكُمْ لَهُ ٱلْمُلْكُ ۖ لَآ إِلَٰهَ إِلَّا هُوَ ۖ فَأَنَّىٰ تُصْرَفُونَ ۝٦

…Os ha creado en el seno de vuestras madres, creación tras creación, en triple oscuridad. Tal es Dios, vuestro Señor. Suyo es el dominio. No hay más dios que El. ¡Cómo, podéis pues, ser tan desviados!
Sura az-Zumar, 39:6

La expresión fee thulumaatin thalaathin traducida como en triple oscuridad , indica las regiones oscuras durante el desarrollo embrionario:

a) La oscuridad del abdomen.

b) La oscuridad del útero.

c) La oscuridad de la placenta.

Como hemos visto, la biología moderna ha revelado que el desarrollo embriológico del bebé tiene lugar de la manera revelada en el versículo, es decir, en tres regiones oscuras. Además, los avances en la materia muestran que cada una de esas regiones consta de tres estratos.

La pared abdominal lateral comprende tres capas: los músculos oblicuos externos, los músculos oblicuos internos y los músculos abdominales transversales.3

La pared del útero también consta de tres capas: el epimetrio, el miometrio y el endometrio.4

La placenta que rodea el embrión se presenta asimismo con tres capas: el amnios (la membrana interna alrededor del feto), el corion (la parte del medio de la membrana alrededor del feto) y la decidua (la parte más externa de la membrana alrededor del feto).

Como se comprenderá, en este versículo se señala que el ser humano es creado en el vientre de la madre en tres etapas distintas. La biología moderna por su lado ha descubierto que el desarrollo embriológico tiene lugar en tres regiones distintas del útero materno. Los textos de embriología que se estudian hoy en las facultades de medicina consideran esto como una información básica en la materia. Por ejemplo en la obra “Basic Human Embriology”

(Embriología humana básica), texto de referencia fundamental en el campo de la embriología, este hecho se describe de esta forma:

La vida en el útero tiene tres etapas: 1ª) preembrionaria, durante las primeras dos y media semanas; 2ª) embrionaria, hasta el final de la octava semana; y 3ª) fetal desde la octava semana hasta el parto.5

Dichas fases se refieren a los diferentes estadios de desarrollo del bebé. En resumen, las principales características de esos estadios son:

—Etapa preembrionaria

En esta primera fase, el cigoto crece por división celular y cuando se convierte en un racimo de células se implanta a sí mismo en la pared del útero. Mientras continúa creciendo las células se organizan en tres capas.

—Etapa embrionaria

La segunda fase dura cinco semanas y media, durante las cuales el ser humano por nacer es llamado “embrión”. En esta etapa comienzan a aparecer, a partir de las distintas capas de células, los órganos y sistemas básicos del cuerpo.

—Etapa fetal

De aquí en adelante el embrión recibe el nombre de “feto”. Esta fase comienza en la octava semana de gestación y se extiende hasta el momento del nacimiento. La característica distintiva de esta etapa es que el feto semeja ya un ser humano completo, con su cara, manos y pies. Aunque tiene sólo 3 cm de longitud todos sus órganos ya están manifiestos. Esta fase dura aproximadamente 30 semanas y el desarrollo continúa hasta la semana del alumbramiento.

La información sobre el desarrollo embrionario y fetal en el útero materno sólo estuvo disponible a partir de las observaciones realizadas con instrumental moderno. Pese a lo cual, como ocurre con otros muchos datos científicos, de una manera milagrosa, Dios llama nuestra atención sobre estos hechos en los versículos del Corán. El hecho de que una información tan detallada y precisa fuera suministrada por el este Libro en una época en que la gente tenía muy escasa información sobre temas médicos, es una prueba incontrastable de que el Corán no es un producto humano sino la Palabra de Dios.

La información médica es una clara evidencia de que el Corán no es palabra del ser humano sino la Palabra de Dios..

Notas

  1. Moore, Keith L., E. Marshall Johnson, T. V. N. Persaud, Gerald C. Goeringer, Abdul-Majeed A. Zindani, y Mustafa A. Ahmed, Human Development as Described in the Qur’an and Sunnah (El desarrollo humano tal cual es descripto en el Corán y la Sunnah), Makkah, Commission on Scientific Signs of the Qur’an and Sunnah (Comisión sobre los milagros científicos del Corán y la Sunnah), 1992, p. 36. ↩
  2. Keith L. Moore, Developing Human, 3rd ed. (W. B. Saunders Company: 1982), 364a. ↩
  3. Dr. Mark Hill, "This is an educational resource developed for learning concepts in embryological development;" http://anatomy.med.unsw.edu.au/cbl/embryo/ Notes/git4.htm; "Abdominal Wall Defect Repair;" www.yoursurgery.com/ProcedureDetails.cfm?BR =1&Proc=74. ↩
  4. "Reproductive System," MJC; http://virtual.yosemite.cc.ca.us/uyeshiros/AP50 /Repro.htm. ↩
  5. Williams P., Basic Human Embryology (Embriología humana básica), 3a edición, 1984, p. 64. ↩

Referencias coránicas