Sura adh-Dhariyat, 51:47
La expansión del Universo
En el Corán, revelado hace catorce siglos en una época en que la ciencia astronómica era todavía muy primitiva, la expansión del universo está descripta de esta forma:
En el Corán, revelado hace catorce siglos en una época en que la ciencia astronómica era todavía muy primitiva, la expansión del universo está descripta de esta forma:

وَٱلسَّمَآءَ بَنَيْنَٰهَا بِأَيْي۟دٍۢ وَإِنَّا لَمُوسِعُونَ ٤٧
Nosotros hemos construido el cielo con fuerza, y ciertamente lo estamos expandiendo
La palabra “cielo”, refiriéndose al “espacio” y al “universo”, se usa con este sentido en el versículo de arriba y en una serie de otros. En consecuencia, expresa que el universo se expande. La palabra árabe musi’una en inna lamusi’una (“Es El Quien lo expande rápidamente”), proviene del verbo awsa’a , que significa “expandir”. El prefijo “la” enfatiza el nombre o título que le sigue y le agrega el sentido de “en sumo grado”. Por lo tanto esta expresión significa: “Nosotros expandemos el cielo o el universo en sumo grado”. A esa conclusión es a la que llegó, precisamente, la ciencia actual.
Hasta principios del siglo XX la opinión prevaleciente en el ámbito científico era que “el universo posee una naturaleza constante y ha existido desde siempre”. No obstante, las investigaciones, observaciones y cálculos realizados con la tecnología moderna han revelado que el universo tuvo un comienzo y se “expande” constantemente.
A comienzos del siglo XX el físico ruso Alexander Friedmann y el cosmólogo belga Georges Lemaître calcularon teóricamente que el universo estaba en constante movimiento y expandiéndose.
Este hecho fue probado también por medio de la observación en 1929. El astrónomo norteamericano Edwin Hubble descubrió, al atisbar el cielo con un telescopio, que las estrellas y las galaxias se alejan constantemente unas de otras. Esto es considerado el descubrimiento más grande en la historia de la astronomía. Hubble estableció durante ese hallazgo que las estrellas emitían luz que se tornaba cada vez más roja. De acuerdo a las leyes físicas conocidas, la luz de un cuerpo que se acerca al punto de observación se vuelve violeta, en tanto que la de un cuerpo que se aleja toma un matiz rojizo. El científico advirtió en esas inspecciones del cielo la tendencia al color rojo de la luz emitida por las estrellas. Es decir, éstas, al igual que las galaxias, se alejan cada vez más del punto de observación e incluso unas de otras. Un universo en donde cada cosa se distancia constantemente de las demás, implica un universo en permanente expansión. Los estudios llevados a cabo en los años siguientes verificaron su dilatación sin interrupción.


Con el objeto de comprender esto con mayor claridad, imaginemos que la superficie del universo es como la de un globo de goma que es inflado. Así como cada punto de éste se aleja uno del otro al irse inflando, lo mismo sucede con los cuerpos celestes en tanto se sigue dilatando el cosmos. Esto fue descubierto teóricamente por Alberto Einstein, considerado uno de los científicos más grandes del siglo XX. Pero este estudioso dejó a un lado su hallazgo para evitar violar el “modelo de universo estático” aceptado normalmente hasta entonces. Tiempo después describió esa actitud suya como el más grande desatino de su vida.1
Dicha realidad fue explicada en el Corán cuando aún era desconocida para los humanos. Una prueba más de que el Corán es la Palabra de Dios, el Creador y el Gobernante del universo.
Notas
- “Edwin Hubble;” www.time.com/time/time100/scientist/profile/ hubble.html ↩


