Sura an-Naml, 27:88
El movimiento de las montañas
Se nos informa en un versículo coránico que las montañas no están inmóviles como parece, sino que están en constante movimiento.
Se nos informa en un versículo coránico que las montañas no están inmóviles como parece, sino que están en constante movimiento.

وَتَرَى ٱلْجِبَالَ تَحْسَبُهَا جَامِدَةًۭ وَهِىَ تَمُرُّ مَرَّ ٱلسَّحَابِ ۚ صُنْعَ ٱللَّهِ ٱلَّذِىٓ أَتْقَنَ كُلَّ شَىْءٍ ۚ إِنَّهُۥ خَبِيرٌۢ بِمَا تَفْعَلُونَ ٨٨
Verás pasar a las montañas, que tú creías inmóviles, como pasan las nubes…
Este movimiento de las montañas es provocado por el desplazamiento de la corteza terrestre sobre la cual están ubicadas. La corteza terrestre “flota” sobre la capa del manto, que es más densa. El primero en sugerir que los continentes debieron estar todos unidos al principio y que luego flotaron a la deriva en diferentes direcciones separándose unos de otros fue el científico alemán Alfred Wegener (1880-1930). Los geólogos comprendieron que estaba en lo cierto recién en el decenio de 1980, cincuenta años después de su muerte. Como señaló Wegener;
La corteza y la parte más elevada del manto, con un espesor de unos 100 km., se divide en segmentos llamados placas. Hay seis placas mayores y varias menores. Según la teoría llamada ‘de las placas tectónicas’, éstas se desplazan sobre la Tierra y arrastran a los continentes y al lecho oceánico. Ese movimiento, estimado de 1 a 5 cm. por año, ocasiona que la geografía terrestre se modifique lentamente. Por ejemplo, año a año el Océano Atlántico se ensancha.1
Hay algo que es muy importante señalar aquí: Dios se ha referido en el versículo al movimiento de las montañas como una acción de flotar a la deriva. Hoy día la ciencia moderna también usa el término “deriva de los continentes” para referirse al desplazamiento de los continentes.2
Es imposible que la deriva continental se haya podido observar en la época de la revelación coránica. Pero Dios indicó claramente cómo se lo debía entender: Verás pasar las montañas, que tú creías inmóviles… (Corán, 27:88). Correcto. Después describe una imagen al decir que pasan como nubes. Pero se llama la atención con toda claridad sobre el movimiento del estrato donde se encuentran fijadas las montañas.
Sin lugar a dudas es un gran milagro que esta realidad científica fuese descubierta por la ciencia sólo recientemente, aunque haya sido revelada en el siglo VII, cuando la concepción sobre la naturaleza del universo se basaba en las supersticiones y los mitos. Esta es otra prueba muy importante de que el Corán es la palabra de Dios.
Notas
- Carolyn Sheets, Robert Gardner, Samuel F. Howe; General Science (Ciencia General), Allyn and Bacon Inc. Newton, Massachusetts, 1985, p. ↩
- National Geographic Society, Powers of Nature (Fuerzas de la Naturaleza), Washington D.C., 1978, ps. 12-13 ↩


